Derribar una nube

Poema

El manto de gotas microscópicas, 
el personaje dibujado de un infante.
Derribar una nube es un sueño.

Derribar una nube,
provocar su descenso con lágrimas y pena.
Hay que hacerla caer en el pecho vacío,
en la soledad.

Quiero solo tocarla,
que se deshaga en una pequeñísima parte de mí y,
que muestre las líneas divisorias,
las que traspasé debido a mi quebranto.

Derribar una nube y trastocar las puertas
de la casa que han preparado para mí.
Derribarla,
y encontrar las piezas del puzzle que se escondieron,
las piezas que me obligaron a abandonar mi inocencia.

Empapar una nube de los jugos del valle,
de los azúcares de la tierra,
de la sal del mar y de mis ojos.
Atesorar la diéresis que solo existe en mi boca.

En un día gris siempre es posible robar una nube,
atarla y encapsular sus propiedades cuasi curativas,
paliativas de mares y sinsabores.

Finalmente cae la nube,
arropando cada centímetro de añoranza,
amiga de la nostalgia, bálsamo.

Doraly Castillo Sánchez

Escribí este poema hace unos años y es uno de mis favoritos. Que lo disfruten.

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