El sonido de la tierra

Intento de microrrelato

Una gota más cae sobre el techo de aluminio dolorosamente frío, y asimismo, cae el puño sobre la mejilla de la mujer que pide al cielo ayuda en cada lágrima de mar. El niño está escondido debajo de la alacena que cruje ante el sonido de la lluvia, del puño, de los sollozos y de las lágrimas al descender.

El hombre, con un hedor agrio, se mantiene apenas de pie, pero tiene la fuerza suficiente para azotar a la mujer que un día juró amar eternamente. En el pasado quedaron aquellas promesas, los “te cuidaré” y el plato de comida puntual de las 3 de la tarde.

-No le pegues al niño, – dice la mujer angustiada- puedes matarme, pero no le pegues al niño.

El niño se sostiene la cabeza con las dos manitas curtidas de tierra, sabe que es la hora de jugar a las escondidas. Es el único juego que conoce, pues no tiene amigos y su madre le enseñó esa manera de divertirse. El no entiende por qué su mamá no sonríe, por qué está tirada en el piso, por qué su papá no se esconde. Chrrrr, chrrr, chrrr, suena encima de su cabeza, se asombra al escuchar… este sonido traspasa sus manitas de hierro.

Se aproxima el hombre al niño con los ojos cargados de sangre, espasmos y alcohol, la mujer le toma el pié y logra desestabilizarlo, pero se suelta del agarre y tumba el escondite del niño. La mujer grita, con voz de madera y tristeza:

¡Corre, corre… encuentra el sonido de la tierra, como te dije, encuentra el sonido de la tierra!

El niño corrió, con algo que se movía dentro de su estómago, dentro de su pecho. Intentó mezclar sus sentidos, como una corriente que se derrite en el riachuelo, agudizó su oído para escuchar la tierra. Recordó a su madre cantando:

El sonido de la tierra es tu hogar
debes encontrarlo
debes encontrarlo
mamá no irá contigo
cantará
cantará
te acompañará su amor
su amor
El sonido de la tierra es tu hogar
debes encontrarlo
debes encontrarlo
mamá no irá contigo
cantará
cantará…

Y corriendo, de repente, comenzó a escuchar el sonido de la tierra, fuerte, ondulante, expansivo y envolvente. Lo llamaba, lo atraía desde su núcleo de fuego. El niño se perdió en el bosque.

Doraly Castillo Sánchez

¿Cuál es el sonido de la tierra?, ¿La tierra tiene un sonido?

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