Anagrama

Tomarás mi mano
para un saludo
porque no quedarán raíces.
Tomarás de mis labios
las palabras que conocemos
y las convertirás en un anagrama.
Nada te gusta más que detenerme casi en la despedida...
Es carmesí
la mañana que emocionas
cuando sientes la víspera de la soledad.
Está ahí la ventana que muestra quien soy
y la cierras a propósito
Te da miedo aceptar que somos reales.
Doraly Castillo Sánchez
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