/Repartir colores/

Escucha esta canción de Moby (When It’s Cold I’d Like to Die):
Desde que apareciste,
he pensado mucho en dejarme ir.
Estoy cansada de esta oscuridad
de esta soledad que alvergan los naufragios antiguos
las fosas oceánicas.
Manos sin dedos me sostienen ahora
estoy a la deriva
hundiéndome en la propia conmiseración.
¿Qué te costaba absorberme por completo desde el inicio,
bañarme de tu sangre, hacerme una con tu dolor?
¿Te complaces en ver mi pecho agujereado?
Mi voz
que sale negra de entre mis ojos
te suplica que pares.
¿Qué se hace cuando no se tiene a dónde ir
cuando han menguado las caricias que pertenecen a nuestro ser?
¡Dímelo ahora!
¿Qué hago ahora que la tristeza pesa más que el mismísimo aire que respiro?
¡Ya no quiero escucharte crujirme en la piel escamosa!
Del alma me cualgan lágrimas
pequeños suspiros con cara de esperanza.
La cicatrización es una promesa lejana
encerrada en una casa de tablas palpitantes.
Soy la viva imagen de mi muerte
la cama de plumas del olvido.
Herida
te haré sufrir hasta que desaparezcas.
Doraly Castillo Sánchez
¿Has tenido una herida como ésta?
Que sepan, queridos lectores, que las heridas cicatrizan. Esperen por la continuación de esta serie: Cicatrización y Sanar.
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